Sportivo hay uno solo

Aclaraciones necesarias sobre Sportivo Barracas y la experiencia de Bolívar (2003–2009)

¿Sportivo Barracas? ¿Barracas Bolívar? ¿Fue comprado por empresarios? ¿Hubo figuras del fútbol nacional involucradas? A lo largo de los años, circularon versiones, rumores y confusiones que desdibujaron la identidad del club. Vale la pena ordenar los hechos y dejar en claro qué fue realmente lo que ocurrió.

El contexto de 2003

A mediados de 2003, la Comisión Directiva del Club Sportivo Barracas resolvió delegar la gestión del fútbol de once masculino en el Grupo Económico Inversor S.A. (GEI), como consecuencia del delicado contexto financiero que atravesaba la institución en ese momento. El objetivo principal era sostener la actividad competitiva en el marco de la AFA, sin comprometer la continuidad institucional del club.

El proyecto impulsado por el grupo inversor contemplaba la posibilidad de desarrollar el fútbol profesional en la ciudad de Bolívar. Desde la perspectiva de la dirigencia de Sportivo Barracas, aquella iniciativa podía representar una oportunidad de expansión territorial e institucional, mediante la apertura de una filial del club en esa ciudad y la incorporación de socios locales.

Una identidad que generó confusión

En ese contexto, se adoptó transitoriamente la denominación “Sportivo Barracas Bolívar”, con la intención de integrar simbólicamente a los nuevos socios y fortalecer el vínculo entre ambas comunidades. Sin embargo, con el correr del tiempo, una serie de decisiones tomadas por el grupo gerenciador generó confusión en el público y en el ambiente del fútbol de ascenso.

En 2007, el mismo grupo impulsó la creación de una entidad bajo el nombre “Club Barracas Bolívar”, utilizando el escudo histórico de Sportivo Barracas para competir en el Torneo Argentino C. Esta situación llevó a que muchos creyeran erróneamente que una misma institución participaba simultáneamente en dos categorías oficiales, algo reglamentariamente imposible.

La camiseta: un símbolo que no se negocia

Sportivo Barracas tiene una identidad histórica inconfundible: la camiseta azul y blanca a bastones, la misma que supo lucirse en las décadas del 20 y 30 frente a equipos europeos. Si bien la camiseta suplente tradicional siempre fue roja, durante el período de gerenciamiento se priorizó el uso del rojo como indumentaria principal, lo que fue percibido por socios e hinchas como un desconocimiento de la historia y los símbolos del club.

El regreso a manos del club

A pesar de las dificultades y tensiones generadas durante esos años, los hinchas de Sportivo Barracas acompañaron incondicionalmente al equipo y sostuvieron el sentido de pertenencia.

En julio de 2009, el Club Sportivo Barracas rescindió el contrato con el GEI y volvió a hacerse cargo de manera directa del plantel de fútbol masculino. Con esa decisión se cerró una etapa compleja y se abrió un nuevo ciclo, marcado por la recuperación de la autonomía institucional y la reafirmación de la identidad histórica del club.

Archivo Audiovisual del Club

“Los colores, el nombre y la historia no se negocian.”